miércoles, 24 de febrero de 2010

Aullando a la luna

Capitulo 19

Mire la tarjeta, la cual parecía una versión antigua del juego de ruedas, solo que había gente en el en vez de signos de dólares y luego estaba mi mama. “¿Qué quieres decir con problemas?”

Sus anillos brillaron con la suave luz que había en la habitación a medida que ella seguía revelando el resto de las cartas, luego se sentó y miro las cartas. “El problema es, que esto es invertido. Normalmente, esto no sería tan malo pero con todas las espadas en una lectura…”

“¿Qué hay de malo con las espadas?”

“Un par no está mal pero cuando hay un montón de ellas…”ella suspiro. “Estas en una encrucijada, querida. Y hay un montón de influencias negativas.” Su mano paso sobre la carta de la muerte y puso el dedo sobre la sacerdotisa. “Esta es la carta de las encrucijadas. Alguien de gran poder está trabajando en tu contra.”

“¡Magnifico!” dije, sintiendo como un escalofrió recorría mi espalda. “Voy a mantener un puesto de observación para una mujer con manto azul y blanco, entonces.”

“Sophie, esto no es algo para reírse. Tienes que tener cuidado. Ella es poderosa y por alguna razón, ella te ha puesto a ti como su enemiga.”

Empecé a masajear mis sienes lentamente, cuestionando mi juicio para pedirle ayuda a mi mama. Hasta ahora, yo no estaba recibiendo mucho de esta lectura, solo estaba recibiendo algunas sugerencias y amenazas que me estaban asustando cada vez más ¿Por qué no podía haber un tipo de adivinación en que revelaran el nombre y las caras de los involucrados? ¿Había alguna razón para que el mundo de los espíritus tuviera que ser tan terriblemente impreciso? Un mechón de incienso cayo sobre mí mientras observaba las cartas que había sobre la mesa. Mi mama tenía razón, eso era realmente espinoso con espadas. Finalmente, mi mama se sentó y suspiro. “Ella puede ser la que te está enviando esas cajas, pero no está muy claro.”

Una vez más, la información no era precisamente útil. Me quede mirando la sonrisa de la enigmática mujer ¿La tarjeta en realidad representa a la persona que me estaba amenazando con notas desagradables? ¿O todo era una casualidad?

“Hay dos hombres en tu vida, también.” Dijo mi mama. Mis cejas se levantaron ¿Dos hombres? Yo solo estaba saliendo con uno, “Este” golpeo el caballero de pentaculos “Y este” su dedo se poso sobre el caballero de bastos.

Tenía la esperanza de que sus características definidas no fueran que se paseara con una armadura. No es que yo tuviera problema con el caballero de brillante armadura, solo que prefería que fuera en sentido figurado. Y que existiera solo uno de estos.

“El caballero de pentaculos generalmente significa que es un joven de confianza. No tiene una gran imaginación pero es un gran trabajador. Leal.”

Heath, pensé.

“El caballero de bastos, por otra parte, es muy diferente. Individualista, fuerte, algunas veces es un viajero.” Ella arqueo una ceja, “Por lo general, también es un buen amante.”

Bueno, a menos que el fuera un maestro del disfraz, estaba segura de que eso no describía a Herb de Termite Terminators, y a otros como él, mi contacto con los miembros del sexo opuesto últimamente ha sido bastante limitado.

Limitado a Heath y Tom, de hecho.

A pesar de mis mejores esfuerzos, mi mente seguía dándole vuelta al alto hombre lobo de pelo largo.

El hombre lobo, que olía a la colonia más embriagadora del mundo. El hombre lobo que estaba saliendo con mi mejor amiga.

“¿Sophie?”

“Lo siento,” dije, sentada en la silla tratando de concentrarme en la difusión que había frente a mí. “¿Entonces cuál de estos dos hombres?”

“Creo que tienes una decisión que hacer.” Dijo ella, con ojos brillantes.

“Pero solo veo un hombre.”

“Tal vez.” Dijo mi mama con escepticismo, con su piel suave brillando a la luz de las velas. “Pero no va a seguir así.”

Me obligue a pensar en el color chocolate de los ojos de Heath, su olor masculino, la forma en que se sentían sus labios cuando me besaba… Nunca renunciaría a él. Y no había forma de que me fuera a enrollar con un hombre lobo pero para sacar a mi mama del tema, dije “De acuerdo, así que mi vida en pareja experimentara una reorganización pronto. Poco probable pero posible.” Me puse el pelo detrás de la oreja y me incline hacia adelante, “Por ahora, sin embargo ¿Podemos volver al extraño paquete?”

“Desafortunadamente, podemos guiar las cartas más no obligarlas. Y todos estos elementos están entrelazados.” Su pulsera de oro sonó mientras ella apretaba mi mano. “Sophie, querida, quédate alerta ahí por lo menos dos personas acechándote.”

“Lástima que no tengo idea de quienes son.”

“Sea quienes sean, al menos uno de ellos tiene gran fuerza y hay que tenerlo en cuenta. Y la segunda persona no es lo que aparenta ser.” Dijo ella, soltando mi mano y pasando un dedo por las cartas, “Hay algo oculto.”

¿Lindsey? Susurro mi mente.

“En cuanto a la carta de la muerte…” mi mama se encogió de hombros. “Algunas veces significa muerte. En este caso, podría significar Brewster. Otras veces, el significado cambia.” Sus ojos oscuros se posaron sobre mí. “Como cuando se deja el pasado atrás y se empiezan a hacer nuevas cosas.”

Si ella pensaba que iba a dejar mi vida actual por abrazar al lobo que había en mí, ella estaba ladrando al lado equivocado. “Dios,” dije. “Eso es alentador.” Tal vez la idea de la lectura no fue tan mala después de todo.

“Y luego esta, esta carta.” Dijo ella, señalando la imagen que había estado tratando de ignorar. Dos perros, aullando a la luz de la luna llena. Los pelos de mi cuello hormiguearon y aparte mi mirada, “No puedes negar tu naturaleza.” Dijo ella dulcemente.

“Ha funcionado los últimos veinte y ocho años” dije con aspereza.

“Este hombre, el abogado que has estado viendo.” Dijo ella en voz baja, “¿Qué va a decir cuando se entere de lo que realmente eres?”

“¿Quién dice que tengo qué?”

“Creo que probablemente le gustaría saber antes de tener hijos.” Me miro significativamente, “¿O debería decir… cachorros?”

Me abrace a mí misma. Había pensado en esto antes, por supuesto. Pero no quería hablar de esto ahora, “Tú no sabes si ellos serán como yo,” dije.

Los brazaletes se deslizaron por los brazos de mi mama mientras levantaba las manos, “Solo estaba diciendo…”

“¿Podemos volver a la cuestión de la mano?” pregunte, dándole una mirada a las cajas de cartón.

“Por que ahora, alguien me amenaza con balas de plata. Y si muero, la pregunta de qué especie serán los niños es discutible ¿No?”

Ella suspiro. “Tenía la esperanza de que la lectura fuera más clara. Obviamente hay un montón de influencias y es difícil separarlas. Todas parecen estar conectadas. El lado positivo, el resultado todavía no está decidido.”

“¿Eso es una ventaja?” pregunte.

Ella volteo la última carta, la cual era una torre dividida en dos por un rayo. “Al menos no es un desastre,” dijo ella. La gente saltando de la parte superior de la tierra con su ropa incendiándose no se veían muy felices para mí pero yo no era la pitonisa de la familia, así que solo asentí.

“Pero las cosas definitivamente van a cambiar,” dijo ella, “Pronto.”

Genial. Mi vida era un desastre, con nada pero más probable en el horizonte y ahora estábamos más cerca de saber quien me enviaba los desagradables paquetes. Me quede mirando la carta de la luna y trate de ahogar mi decepción cuando mi mama registro la lectura en un gran libro que estaba encuadernado en piel.

“¿No tiene otro significado?” dije.

“¿Qué, querida?”

“La carta de la luna,” dije. “Quiero decir, no todo el mundo es un hombre lobo, así que tiene que tener otro significado ¿Cierto?”

Ella suspiro y me miro con sus oscuros ojos, “También significa engaño.” Dijo ella tranquilamente, “Una persona deshonesta.”

Me retorcí un poco en la silla de madera ¿Cómo una especie de hombre lobo que sale con un humano y esta no cede a sus tendencias naturales?

“¿Estás segura de esto?” pregunte. “¿No hay otros significados posibles?”

“Buenos, algunas veces representa a un artista o veterinario,” dijo ella, con sus ojos oscuros brillando.

“Pero de alguna forma no creo que eso aplique.”

Oh, bueno.

Un minuto después, recogió las cartas y las envolvió en el pañuelo de seda, “¿Te has hecho una lectura últimamente?” pregunte.

Su boca se torció en una mueca, “Por supuesto.”

“¿Y?” insistí.

La mueca se hizo más grande.

“¿Nada de carta de la muerte?”

“No hay carta de la muerte,” dijo ella. “Pero saque los amantes.”

Levante una mano, pensando en la piscina de bolas de mi mama en forma de abogado, “No me digas.”

“No iba a hacerlo.”

“Gracias. Solo quería recordarte que tu relación con el abogado debe ser estrictamente profesional.”

“Creo que ya lo has mencionado una o dos veces.” Dijo mi mama.

Mientras ella ponía las cartas boca arriba, dije, “¿De todos modos cómo es que terminaste vendiéndole una poción de amor a Ted Brewster?”

Ella sonrió. “El había venido aquí hace algún tiempo. Estaba asustada por que el iba a abandonar, el estaba muy nervioso.”

“Ya habías mencionado que él había venido antes un par de veces, también.”

“Si. Obviamente algo lo llamo. Por un tiempo, pensé que podría ser un poco más dulce conmigo.”

“Pero en realidad su interés sexual era por la bibliotecaria.”

Ella asintió, “Es una vergüenza, ¿No?”

“¿Entonces de que hablaban ustedes?”

“Bueno, cuando me entere de quien era, comencé a hablar sobre la urbanización.”

“¿La de Barton Springs?”

Ella asintió. “Pensé que tal vez podría persuadirlo de cambiar su voto.”

“Bueno, debiste haber tenido algún impacto en él ya que el aparentemente solo le pedía a la bibliotecaria información de especies en peligro de extinción ¿Qué le dijiste exactamente?”

“El sentía curiosidad sobre la Wicca, creo. Le explique sobre el poder de la tierra y como toda la tierra es sagrada, y algunos lugares en particular.”

“¿Cómo fue eso?”

“Sorprendentemente bien, en realidad. Por supuesto, podría haber ayudado un poco…”

Uh-ho, “¿Qué quieres decir con, ayudado un poco?”

“Bueno, podría haber… ya sabes… hacerlo un poco más receptivo a las nuevas ideas.”

Levante una mano. “No me digas, por favor.” Una vez más, si no lo sabía, no estaría obligada a admitirlo en la corte.

“Como sea, querida, esto no importa ahora. El está muerto.”

“Gracias por recordármelo.”

Ella me miró con sus cálidos ojos marrones. “Hay algo más que quieras preguntar, ¿No es así, querida?”

Ella siempre sabía, lo cual había sido un inconveniente cuando estaba en la secundaria. Es difícil escaparse cuando tu mama puede leer tu mente pero esto tenía sus beneficios ahora que era un adulto. Bueno, tal vez no eran beneficios ya que todavía me asustaba cuando ella llamaba tres segundos antes de que marcara su número pero al menos ya no me impedía escaparme.

“Hay una manada en la ciudad.” Dije.

Ella alzo la cabeza, “¿Licántropos?”

Asentí, “Ellos son de esa especie ¿Mi papa nunca te conto como ocurrió?”
Ella suspiro, “Me temo que no.”

Rayos. Si tan solo tuviera el número correcto de Tom… “Los encontré atacando a una mujer de la hermandad el otro día.” Dije.

“¿Crees que están relacionados con el hombre lobo que estuvo el otro día aquí?” pregunto ella. “A pesar de que parece el verdadero McCoy para mí”

“Lo es.” Dije rápidamente.

Ella asintió. “Así es, tú debes ser capaz de decirlo ¿No? No creo que él lo hubiera hecho. El es antiguo, probablemente del norte. Me recuerda a tu padre, en cierto sentido aunque sin aquel fabuloso acento francés…”

“¿Alguna vez Luc te hablo de los territorios?” Pregunte. Luc en cierto modo se me hacía más apropiado que decir papa al describir al gran peludo que me había donado la mitad de mis genes.

“Él nunca me dijo mucho, no creo que él hubiera supuesto que teníamos que hablar de eso o si no me lo hubiera dicho. Tengo entendido que pueden ser muy grandes, creo que su manada controlaba todo Paris y varios kilómetros a su alrededor. Y las manadas defienden su territorio con fiereza, me sorprende que hayan tolerado a tu amigo, ¿De todos modos como es que se llama él?”

“Tom” dije, “El dijo que no era parte de la manada pero creo que él trabaja para una.”

“Inusual. De lo que me habían dicho, ellos no suelen ser solitarios.”

“No sé,” dije. Y eso era verdad. Como un niño, uno de los libros que tenía mi mama de los hombres lobo había llegado a mis manos, y lo que había leído me había horrorizado tanto que me prometí nunca tener que ver algo con ellos otra vez. Además, cuando tu eres un niño, tú no quieres ser diferente. Y en la escuela primaria de Travis Heights, si te anda brotando un abrigo de piel y una boca llena de colmillos cada veinte y ocho días, eso no es ser exactamente “Normal.”

Es cierto que en los últimos años, mi mama había intentado de involucrarme con lo que ella sabía o llamaba mi “especie”. Pero ella no sabía mucho y por mucho tiempo, al menos trataba de crear nuevas formas para evitar mis brotes de piel y colmillos. Casi me daba miedo saber, hasta ahora, eso es.

“Finalmente has llegado.” Dijo ella. “Estoy tan contenta, querido.” Ella se acerco y me apretó la mano, su piel era suave y cálida. “Sophie, no todos los hombres lobos son malos. Tu padre era un hombre maravilloso, a su manera.”

“No sé,” dije fríamente. “Nuestra relación fue muy corta.”

“Cariño,” dijo ella, “Lamento que te haya herido.”

Había estado evitando el tema de mi padre. La última cosa que necesitaba ahora era una charla acerca de mi padre, sus responsabilidades con la manada y su necesidad de seguir su instinto animal. Quiero decir, vamos ¿Se podría decir que evito su propia responsabilidad? “Los tres que vi la noche anterior no parecían para nada amables,” dije.

“Pero no puedo hablar sobre Tom.”

“¿Cómo sabes que ese solitario hombre lobo no es parte de una manada?” pregunto mi mama.

Uh-ho. “¿Qué quieres decir?”

Sus ojos marrones brillaron, “Lo que quiero decir es ¿De eso hablaron el otro día en la tienda? ¿O te has estado viendo con él?”

“No,” dije rápidamente.

“No, ¿No hablaron de eso el otro día?” Voy a decir una sola cosa de mi mama: ella es sumamente persistente. “¿O no tú no te ves con él?”

“No me estoy viendo con él, no.” Dije tragando saliva ruidosamente.

Los ojos de mi mama brillaron con comprensión, “Oh, por dios. El amuleto de atracción, es Lindsey la que está saliendo con él ¿Cierto?”

Asentí.

“¿Se lo dijiste?”

“¿Qué crees?”

Ella frunció los labios, “Bueno, alguien va a tener que hacerlo.”

“Mama…”

“Yo no dije que fuera a decirle.” Dijo ella, mirándome con sus oscuros ojos color chocolate, “Después de todo, yo no soy su mejor amiga.”

Cerré mis ojos y me empecé a frotar las sienes.

Las cosas definitivamente no parecían mejorar.




Sábado en la mañana, se me cayeron los papeles de descuento en el concesionario y me dirigí a trabajar. Había tratado de convencer a Heath de mover nuestra sorpresa de aniversario para esta noche mientras todavía era humana pero fue inútil. El estaba afuera hasta el lunes. Ah. Lunes. Nuestro aniversario, la reunión con las aerolíneas de suroeste, el equinoxio de otoño… y la luna llena.

Alrededor de las cinco, me di por vencida con la cuenta y conduje el carro de préstamo hasta el concesionario para recoger a mi carro rehabilitado. Cuando lo recogí, el carro había adquirido una capa de arce en vez del tapete, los mecánicos debían de tener aversión al jabón pero al menos la ventana estaba arreglada.

Baje la ventanilla y busque el spray naranja en aceite. Empecé mi camino de regreso con mi M3.

Con Heath fuera de la ciudad y Lindsey haciendo Dios sabe que cosas, por eso había evitado llamarla así que por alguna razón la tarde era mía y tenía planeado disfrutarla.

Acaba de cenar en Lean Cuisine, estaba acostada con una copa de Chardonnay mientras veía televisión cuando el teléfono sonó.

Era Lindsey.

“¿Así que, que tienes planeado?” Su voz burbujeaba de la emoción y sentí una sensación de opresión. Ella había salido con Tom anoche aunque siempre me sentía con ganas de saber que había pasado, esta vez en realidad no quería saber cómo había terminado.

Tome un poco de vino y le baje el volumen al televisor, “¿Para qué?”

“Otro viaje a la oficina de Brewster.”

“¿La oficina de Brewster?” No tenía ningún deseo de ir a la oficina de Brewster. Tenía mi vino, tenía mis suaves pantuflas de conejitos además de “Que no usar” Y todavía estábamos a diez minutos de averiguar como Stacy y Clinton transformaran a un ama de casa con 250 libras en una modelo de pasarela. Además de las predicciones de mi mama sobre personas misteriosas que trataban de arruinar mi vida y tenía un hombre lobo que no estaba interesado en cosas a corto plazo.

“¿Qué tienes en mente?” pregunte, ya eran después de las ocho.

“Esta noche, tonta.”

Ahogue un suspiro y trate de centrarme en Clinton, el cual sostenía una camisa la cual tenía la impresión de un animal en ella mientras el propietario de la prenda se ruborizaba.

“No sé cuánto tiempo este abierta la ventana.” Dijo Lindsey mientras Clinton lanzaba la prenda a un cubo de basura, “Por ahora lo que sabemos, ellos podrían haberlo cerrado ya.” Lindsey continúo mientras miraba como él recogía otra cosa, algo fibroso y rosado que parecía demostrar su fascinación por las enfermedades. “Te habría llamado la noche anterior para que lo hiciéramos pero estaba ocupada.”

“Oh, sí. Tú cita.” Tome un trago de vino, “¿Cómo fue?”

“Fue fabulosa.” Suspiro ella.

“Me alegra oírlo.” Dije secamente, sofocando el impulso de quejarme ¿Por qué no podía haber sido un fracaso? Trate de enfocarme en otra cosa que no fuera Tom y Lindsey y el armario de los horrores que se desplegaba en mi televisor. “¿Así que, cual es el plan para esta noche?”

“Vamos, entramos, consigues abrir la caja fuerte.”

“¡Dios! Lo haces sonar tan fácil.”

“Asegúrate de usar ropa oscura, siquiera.”

“Muy bien.” Dije, tomando mi vino. Demasiado de Que no usar, “¿Vas a venir a recogerme o nos encontramos ahí?”

“Nos encontramos ahí, ¿Está bien?”

“Nos vemos en veinte.”

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JUEGA^^