lunes, 5 de abril de 2010

Capitulo 28

Traducido por Sweet Angel

Eche un vistazo hacia mi culo y casi tropiezo con un hidrante.

Un dardo tranquilizante colgaba de mí nalga derecha.

¡El me había disparado!

Estúpido Heath. Si no fuera por su campaña para eliminar perros salvajes, podría haber llegado a la zona verde sin ser molestada por los perreros ¿Por qué no podía encontrar otra causa razonable que apoyar como juguetes para travestis o salvar a los niños?

Me resbale hasta detenerme, mordiendo frenéticamente mi cuarto trasero y sacando el dardo en el tercer intento. Mientras sonaba un traqueteo en la acera, me detuve un instante para mirar al perrero, era un hombre alto, con las piernas flacas y unos anteojos lamentables. Levanto el arma por segunda vez y yo hice mi mejor impresión de un lobo feroz.

Como si eso fuera a funcionar.

Un segundo dardo reboto en la pared que estaba a mi lado mientras corría calle abajo por la tercera ¿Qué pasaba con toda la gente que había tratado de matarme? ¿Acaso tenía un letrero o algo así? El lugar donde me había disparado me estaba ardiendo y podía oler la sangre. Si me llega a quedar alguna cicatriz en el culo, pensé, voy a demandarte.

Por supuesto, iba a ser difícil encontrar un abogado que pudiera llevar el caso pero me preocuparía de eso después.

En el momento en que llegue a la calle 2, estaba empezando a sentirme un poco mareada. O bien era un efecto secundario de mi té especial o no había llegado a sacar el dardo con suficiente rapidez. El señor perrero aun me pisaba los talones, como si él fuera un participante regular de la maratón en Boston ¿Por qué? O ¿Por qué no habían conseguido un perrero regordete?

Cruce la calle 1º como si fuera una carrera de muertos, saltaba sobre los arbustos, y finalmente apareció el camino. Era más fácil ir rápido sobre el camino que en los arbustos y desde que el hombre maratón ya estuvo detrás de mí, empecé a galopar entre las multitudes, pensando en que no importaba que me vieran. Un gran Terrier tenso su propia correa, con la lengua afuera y no pude evitar sentirme un poco petulante. Con las piernas afeitadas o sin afeitar. Evidentemente, seguía teniendo cierto atractivo sexual, incluso si se trataba de un perro que parecía un trapero gigante.

Aminore un poco el paso, calculando que el hombre maratón estaba lo suficientemente lejos como para que pudiera tomar un respiro. Además, podía disfrutar de la expresión de sorpresa en las personas cuando un lobo medio afeitado pasaba trotando junto a ellos.

Lástima que me había olvidado de los policías que usaban bicicletas.

“¡Allí esta!” grito alguien detrás de mí. Mire por encima del hombro para ver a los dos hombres corpulentos, con uniformes azules y pantalones cortos. Normalmente, no sería tan malo que esos policías tuvieran piernas fuertes. Pero en mi estado actual, no pensaba que me estuvieran persiguiendo para invitarme a cenar.

Mierda.

Me puse una explosión extra de velocidad. Si pudiera cruzar el puente, podría desaparecer entre los arbustos y escabullirme hasta el parque.

Pero con un par de galones de mi té especial aun palpitando a través de mí por no hablar de los estúpidos efectos del dardo tranquilizante. No estaba en mi mejor forma, y el puente seguía estando a unos cien metros de distancia cuando él más rápido me alcanzo.

Habíamos establecido un ritmo y me pregunte exactamente que tenía en mente él. El no parecía tener una pistola tranquilizadora y no parecía estar buscando su arma real ¿Acaso solo íbamos a trotar juntos? ¿O acaso iba a intentar algo heroico como correr sobre mí?

Mire a un lado. El estaba jugando con algo en su cinturón; probablemente eso no era una buena noticia. Me aproveche de la distracción para poner un poco de distancia entre nosotros, el hecho de que tuviera que evitar una silla de paseo triple, no dolía tanto. Un momento después. Él me alcanzo y estuve a punto de golpearme con una rama.

Eso era todo lo que necesitaba: una nueva contusión cerca de la costra en la nariz y un hueco en mi trasero. Por otro lado, no era una pistola o un dardo tranquilizante.

El se volvió de nuevo y esta vez me rozo la oreja izquierda. Gracias a dios casi habíamos llegado al puente. Corrí hacia la escalera, esquivando otro golpe salvaje y subiendo de a tres en tres lo escalones. La policía tuvo que tomar las rampas, lo cual les quito un poco de velocidad, estuve al otro lado del puente antes de que la primera bicicleta apareciera. Me resistí a la tentación de sacarles la lengua, sabía que ahora tenía una casa gratis y eche a correr por el resto del camino.

Mientras ellos cruzaban el puente, esquive a un doberman enamorado y dos labradores, me había ocultado de una forma segura entre unos arbustos de hojas verdes.

Los policías pasaron como una bala al frente mío, me tome un momento para revisar la herida que había dejado el dardo. Dolía como el infierno pero no era tan malo como cuando había tenido que jalarme la piel de cabo a rabo para sacarme el dardo pero las mujeres se recuperan rápidamente sin cicatrices. No sabía si era por mi té especial, la carrera súbita o el dardo tranquilizante pero me sentía mareada. Cuando los hombres de poliéster no volvieron a aparecer después de algunos minutos, me di la vuelta tres veces y me acosté apoyando la cabeza sobre mis patas. Tenía los parpados caídos y la única cosa que recordaba era un ramo mixto de hojas muertas, el lago y el intenso olor a sudor de los corredores cercanos.

El sol hacía tiempo que se había ocultado por el horizonte cuando abrí los ojos. Seguía estando entre los arbustos en lugar de una jaula de alambre reforzado, así que imaginaba que mi policía había evitado el trabajo.

Por lo menos estaba pasando algo bueno esta semana.

La luna se filtraba a través de los arboles mientras me ponía de pie, me sacudí las hojas muertas y estire los músculos. Tome un gran respiro del aire nocturno. Nutria, ardilla, un par de borrachos sin lavar y pipi de perro. Montones y montones de pipi de perro. La policía pudo no haberme encontrado pero la locación local de perros seguro me había olido mientras la mitad de la población canina de Austin habían decorado los arbustos a mí alrededor.

Me sacudí el último par de hojas y camine hasta la pista abandonada, teniendo cuidado de pasar sobre los charcos de orina semifrescos.

Tenía muchas horas que matar como hombre lobo, pensé mientras trotaba en la pista. Desde que el alboroto con mi mama había empezado, no había estado yendo mucho al gimnasio y mi ropa había estado recibiendo solo un trato cómodo (No es que estuviera usando ropa ahora, por supuesto) Pensé en mis posibilidades de ser asaltada o violada en el camino eran históricamente mínimas, por lo que era justo que la noche de luna llena corriera en un circuito de seis kilómetros.

Estire las piernas y trate de coger el ritmo, disfrutando de la brisa de la noche a través de mi piel. Mi trasero todavía me dolía un poco pero no era tan malo. ¿Qué horas serian? Me pregunte, ¿La cita con Heath seguiría en pie? ¿Tom seguiría bailando tango con Lindsey?

¿Todavía tenía trabajo?

También estaba preocupada por lo menos importante pero el problema más cercano: En pocas palabras, ¿Qué iba a hacer con la ropa cuando regresara a mi forma humana?

Con esfuerzo, logre sacar esos pensamientos de mi cabeza. Era un lobo me gustara o no, así que acudir a mi jefe o a mi novio no era una opción. Tendría que abordar la cuestión de la ropa más adelante; por ahora, tenía pegado un abrigo de piel.

Mientras trotaba, trate de tragar y mi lengua hinchada se pego a la parte superior de mi boca. Dios, estaba sedienta. Estaba demasiado sudada debido a mi té especial y todo mi esfuerzo más las altas temperaturas del clima no ayudaban, para nada.

El lago estaba a unos quince metros de distancia, golpeando ligeramente las orillas fangosas pero no estaba tan desesperada. De hecho, no estaba segura de haber estado tan desesperada alguna vez. Además ¿No había una fuente de agua por aquí?

Había pasado el sendero, escuchando a las ranas y buscando un lugar para tomar un trago. Estaba empezando a reconsiderar la idea del lago cuando me sorprendió un destello.

Gracias a dios, pensé, aumentando el ritmo. Ya podía saborear el agua fría cuando me levante sobre mis patas traseras y puse la pata sobre el botón, mi boca estaba junto a la fuente.

Volví a empujar el botón con mi pata.

Nada paso.

No importaba que tan fuerte apretara el botón, mi pata no podía hacer suficiente presión para que hiciera correr el agua. Era ridículo que estuviera aquí, un hombre lobo con una velocidad sobrenatural, fuerza, y, si lo digo yo, pasando bajo un departamento de miradas, fuera incapaz de tomar un simple trago de agua.

Me pasee alrededor de la fuente unas cuantas veces, buscando una solución alternativa. Ciertamente, no había un plato para perros pequeños debajo del grifo pero no estaba segura de poder darle la vuelta. Además, era casi tan malo como el lago. Tal vez peor, en realidad. No estaba segura de que los hombres lobo pudieran enfermarse pero no quería probarlo para descubrirlo.

Me volví a levantar en mis patas traseras, con la determinación de hacer funcionar la fuente. Después de varios intentos, finalmente, un poco de agua apareció y casi me avergüenza admitir que lo lamí. Con un poco más de experimentar, encontré una posición para crear un goteo constante, estaba ocupada lamiendo cuando algo gruño detrás de mí.

Ya sabía quién era antes de que me hubiera dado la vuelta.

La manada me había encontrado.

2 comentarios:

simplementeve dijo...

Woww esta saga esta verdaderamente buena me encanta Tom espero q tengamos otro capitulo pronto......
BEsoosssss

Sweet Angel dijo...

jeje el otro (tal vz dos o mas caps depende) estaran el domiingo ^^

JUEGA^^