martes, 13 de abril de 2010

Capitulo 29

Traducido por Kat


Hay muchas maneras de hacerle frente a un adversario. De pie en la cima de una roca gigante y con un aullido. O gruñendo amenazadoramente con una boca llena de dientes.

Encabritarme sobre mis piernas traseras y lamer agua de una fuente no estaba en mi lista de los diez primeros.

Me dejé caer en cuclillas, el agua seguía goteando de mi boca, y les di una buena vista de mis dientes. Más vale tarde que nunca, ¿verdad?

Apestoso parecía un poco nervioso, pero Suave y Sedoso sólo se hinchó más y me gruñó; Después de un momento, Escuálido siguió su ejemplo.

¿Cómo habían aparecido de nuevo? Por lo general me llegaba el olor de casi todo el mundo por no hablar de un hombre lobo con una importante demanda de higiene de mucho antes de que pudiera ponerse cerca de mí. Tomé una aspiración profunda, sin duda podía oler ahora. En todo caso, Apestoso había llegado afrutado desde nuestra pequeña riña en la calle 6.
Tal vez el té había paralizado un poco mis sentidos de hombre lobo. O tal había sido el dardo tranquilizante que me lanzaron.

En realidad no importaba ahora, sin embargo. Suave y Sedoso dieron un paso amenazadoramente hacia mí, con sus subordinados a sus espaldas.
Eché un vistazo detrás de mí, me habían acorralado en una esquina, con nada más que un muro de piedra y el lago detrás de mí, él volvió a gruñir.

Tom había dicho que aquellos hombres lobo no eran tan fuertes como nosotros los de nacimiento, y yo estaba bastante segura de poder vencerlos. Aunque seguía un poco mareada por el té, sin mencionar el hambre que tenía pero definitivamente podía manejar a estos tres.

¿En verdad podía?

El trío avanzaba un poco más lejos, en forma de abanico delante de mí. Apestoso parecía haber recuperado su valor, por desgracia, y estaba tan cerca que tenía que respirar por la boca. Busqué una apertura para deslizarme por ella, pero de repente, tuve una sensación de menor confianza. De hecho, había decidido, que tal vez sería mejor no entrar en la apertura en este momento ya que no estaba exactamente en plena forma.
Agrupe mis músculos hacia arriba, preparándome para pasar junto a ellos. Entonces algo del tamaño de un pterodáctilo estallo de los árboles junto a mí, aleteando hacia la luna.

Sacudí la cabeza para mirar. Lo que no fue una buena jugada por mi parte, porque fue en ese momento en el que Suave y Sedoso vieron hacia mí, con sus brillantes dientes amarillentos por la luz de la luna.

Lo primero que noté fue que Suave y Sedoso podían utilizar algo del enjuague bucal, y que todo lo que había estado comiendo no estaba exactamente fresco.

La segunda cosa que noté fue que sus dientes se incrustaron en mi cuello. Y quiero decir incrustados; duele como el infierno.

Si él hubiera sido un hombre lobo pleno, hubiera perforado mi hueso. Afortunadamente, no fue tan fuerte y una buena sacudida me envió a tambalearme entre los arbustos aunque probablemente le hizo algún daño adicional a mi pobre piel. Me gruñía y por segunda vez en ese día, sentía el olor de mi propia sangre. Por la sensación que corría en mi cuello, me imagine usando cuellos ortopédicos durante mucho tiempo.

Antes de que Suave y Sedoso pudiera pararse, me lance contra ellos pero Escuálido aprovechó la oportunidad para caer sobre mi trasero. Oh, Dios mío. Había dolido, pero lo peor de todo fue la indignidad. Ahí estaba yo, un hombre lobo de media sangre, y un escuálido hombre lobo poco nutrido que había hundido sus sucios dientes en mi nalga derecha.

Apestoso estaba un poco rezagado pero estar con un hombre lobo aferrado a tu trasero ya era bastante malo.

¡Y entonces creo que él empezó a lamer!

¡Ew!

Le di una patada, y un aterrizaje en su pata trasera. No fue un tiro perfecto pero fue suficiente para alejar su lengua viscosa de mi culo.

Miré a mí alrededor. Suave y Sedoso estaban agazapados, listos para saltar de nuevo y Apestoso miró como si estuviera pensando en entrar en acción.

Tiempo de irme.

Irrumpí junto a ellos y galope por el sendero, pasando por alto el dolor donde había sido mordida y tratando de averiguar qué hacer a continuación. No eran hombres lobos completos, pero todavía tenían un fuerte sentido del olfato, por lo que sería un poco duro para deshacerme de ellos. Y estaba muy mal herida, que me ponía en una gran desventaja. Podría ser capaz de poner un poco de distancia entre nosotros, pero finalmente lograrían alcanzarme.

¿Y luego qué?

Eché un vistazo a la luz de la luna brillante en el lago. Yo siempre podría intentar nadar de perrito. Pero ellos sabrían por donde me fui, y si vienen tras de mí, no estaba segura de que estar en aguas profundas fuera una ventaja.

Más que nunca, estaba deseando poder encontrar una manera de acercarme sigilosamente a mi sala e instalarme con una bolsa de carne seca y una buena película. Tal vez incluso Sex and the City.

A pesar del dolor, pude sentir las glándulas salivales pidiendo comida. No había comido nada desde el croissant de chocolate, y estaba muerta de hambre. Y cansada. Y... mareada. La luna comenzó a moverse a la derecha en alguna parte, y los árboles parecían estar acercándose a mí alrededor. Concéntrate en el camino, Sophie. No importa cuánto lo intenté, sin embargo, mantuve el sendero retorciéndome para no quedarme. Unos momentos más tarde me rocé con un ciprés, añadiendo una raspadura a mi cada vez mayor colección de heridas.

Tropecé de nuevo en el camino, escuchando el sonido de pisadas tras de mí. Hubo un acantilado bastante empinado de unos cinco pies a mi derecha, así que decidí que lo mejor sería reducir un poco la velocidad.

Lo que no sé es lo que tenía que estar haciendo en ese momento en particular. Parecía como si fueran un grupo de cazadores Ingleses viejos y alegres y yo fuera el pequeño y pobre zorro.

Esto no podía estar pasando, pensé. Era un hombre lobo de nacimiento, por el amor de Dios. Aspiré el aire de la noche, con la esperanza de que tal vez hubieran abandonado la persecución y pudiera meterme en un arbusto. No hubo suerte. Apestoso no estaba lejos y superaba el olor de la madreselva.

Que necesitaba para funcionar.

Recorrí cincuenta metros más antes de empezar a temblar a un lado. Baja por el camino, Sophie. Con mi última gota de energía, me tropecé con un arbusto cercano y me derrumbé en un montón de hojas. Allí estaba arremetida, gruñendo, y luego, de repente, una oleada de olor primitivo. Abrí los ojos, allí, en el camino, había un enorme lobo, con su piel plateada por la luna. A pesar de mi estado de peligro, un escalofrío de la lujuria pasa a través de mí. Fue probablemente bueno que no pudiera casi moverme, porque en ese momento, no estoy segura de que podría aguantar el no tirarme hacia él. Incluso como un lobo que era increíble su pecho sólido, esos ojos, ese olor...

Mientras miraba el musculoso cuerpo de Tom, recordándome a mí misma que era mi aniversario con Heath, la manada patinó hasta detenerse en el camino, lloriqueando. Parpadeé. Entonces la luna una vez más, se tambaleó y se fue.


Cuando abrí los ojos, la luna se había ido y ya no era de noche. De hecho, el sol estaba alto en el cielo, y era tan condenadamente brillante que dañaba.

Lo miré y me moví un poco, tratando de evaluar los daños, y me di cuenta de que había cambiado la hora del día.

Ya no era más un lobo.

Y estaba completamente desnuda.

Olía mucho. ¿Qué había ocurrido con la manada? Ellos habían estado fuera ayer por la noche, y yo no había sido exactamente un blanco en movimiento. Entonces me acordé de las alas. Y el lobo. Olí de nuevo, y la sangre se agolpó en mi cara.

Tom había estado aquí.

Y yo estaba desnuda.

¡Oh, Dios!

Miré a mi alrededor y me di cuenta de que no estaba donde había estado cuando me había desmayado, estaba sumida en un bosque de bambú. ¿Cómo había llegado hasta aquí? Estaba segura de que Tom había tenido algo que ver con esto. Debió haber sido él quien ahuyentó a la manada. Lo cual era un poco embarazoso, teniendo en cuenta que le había contado acerca de interferir en el callejón de la otra noche. Es cierto que ha habido circunstancias atenuantes después de todo, no todos los días tú tomas una dosis cuádruple de mi té especial y eres golpeada por un dardo tranquilizante, pero aun así. Mi cara se sonrojaba cuando me acordé de la conversación y me pregunté cuándo exactamente había ocurrido mi cambio de lobo a humana. Con todo lo que había sucedido, no había tenido tiempo de averiguar cuándo sucedió la puesta de la luna.

¿Tom me había visto desnuda?

El crujido de unos zapatos sobre la gravilla llegó a mis oídos, y me di cuenta de que todavía no estaba muy lejos de la pista. Qué problema. ¿Exactamente cómo iba a regresar a mi sala sin ser arrestada por exhibicionismo?

Miré a mí alrededor, tratando de encontrar algo que pudiera utilizar para taparme. Siempre podía volver a transformarme en un lobo, pero después del juego de caza de ayer, esa opción no era tremendamente atractiva.
Mi culo latía a mil por hora. Me volví para examinar el daño en mi trasero, sólo para descubrir que había un ungüento pegajoso recubierto con las marcas de dientes en mi nalga derecha. Cuando toque mi cuello, mis dedos encontraron la misma sustancia pegajosa.

Tom.

Tuve que admitir que para ser un hombre lobo, era un tipo bastante guay. Me protegió de la manada, me llevo a una zona más oculta, e incluso trató mi herida por la mordedura. Decidí operar bajo la suposición de que él había cumplido su propósito, mientras yo todavía estaba en forma de lobo. Si no, al menos tenía la esperanza de que estuviera demasiado oscuro para que no notara la poca celulitis en la parte posterior de mis muslos.

Lástima que no había tomado unos minutos adicionales para encontrarme algo de ropa.

Miré a mí alrededor para evaluar mis opciones. Hojas de bambú, que no dejarían mucho a la imaginación. Corteza de los árboles, que además de ser frágil, parecía muy áspera. Y una parra , que supuse que parecería una especie de extraño atuendo de Jardín del Edén.

En resumen, estaba jodida.

Arraigue hojas alrededor por un rato, esperando que alguien hubiera dejado caer una camisa o algo así. Por lo menos, habría sido feliz de encontrar un paño de cocina, al menos hubiera tenido algo con qué cubrirme. Pero después de diez minutos de patear hojas muertas, lo único que encontré fue una taza Slurpee descolorida por el sol y la mitad de una bolsa de pan rallado de la señora Baird.

Me deje caer contra un árbol cuando un destello de color a través del bambú me llamó la atención, un spandex de mujer color rosa, pero tenía que correr más allá de un bote de basura.

Un bote de basura.

Tal vez no tuve suerte después de todo.

Me arrastré hacia la pista, con la esperanza de que podría haber una bolsa de reserva en el bote que no fuera a ser de plástico transparente. Puede que las bolsas sean poco fuertes, pero al menos me gustaría estar cubierta. Y después de todo, se trataba de Austin.

Esperé un momento a que se calmara el tráfico y me lance a la papelera. Evidentemente, no había sido vaciada en un tiempo, sino que rebosaba de bolsas de botellas vacías de peces de colores y Gatorade. ¡Ick, ick y ick! .Había mucho popo perro en bolsitas de plástico.

Por no decir que al borde de la bolsa de la papelera era negro.

Tire de uno de los bordes, con la esperanza de encontrar una bolsa de recambio. Pero el ruido de pasos acercándose me hizo volver de vuelta en el bambú, y tuve que esperar como tres horas más antes de que hubiera otro quiebre en el tráfico. Hasta entonces, no me había dado cuenta de lo preocupados por el ejercicio en la ciudad de Austin, y desee que la gente tomara más interés en el desarrollo de su adicción a la televisión.

Finalmente hubo una interrupción en el tráfico, y me lancé de nuevo a la papelera y tire de la bolsa de nuevo.

No había bolsas de repuesto debajo de ella.

Eché un vistazo al costado, y estaba todavía claro, gracias a Dios. Excave a través de contenido de la bolsa, en busca de algo que pudiera usar. Me conformaría con la parte superior de un tubo, o una banda de un raído, e incluso podría haber usado una correa en ese momento. Por lo menos hubiera cubierto algo. Pero a menos que pudiera armar algo con bolsas de Doritos, Gatorade y bolsas con popo de perro, seguiría desnuda.

Bueno, quizá no desnuda del todo. Examiné la bolsa de basura, que fue cubierta por una variedad de sustancias orgánicas. Lo cual había sido marinado por el calor hace un par de días.

Ick.

Aun así. A menos que quisiera hacer una impresión de Lady Godiva, sin tiempo, mi única opción era utilizar una cascada de cabello para cubrir las partes importantes. Así que después de un momento de vacilación, saqué la bolsa, haciendo que su contenido callera fuera de la papelera, y corrí de nuevo al bambú, tratando de ignorar el olor a fermentado Gatorade y sándwich de pavo maduro. Y de caca de perro. Cinco minutos después, salí de la pista usando una bolsa de basura aromática la cual se estiro un poco y recé para que ninguno de mis clientes fuera un fanático del ejercicio.

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JUEGA^^