martes, 20 de abril de 2010

Capitulo 32

Traducido por Sweet Angel

No sabía si era el Benadryl o la loción pero cuando me levante a la mañana siguiente, el reflejo del baño se veía más humano de lo que había estado en días. Mis mejillas aun se veían como si me hubiese metido un par de avellanas en los cachetes pero al menos ya no eran del tamaño de un pomelo . Y mis verdugones, aun me producían comezón, parecía como si hubiese sido atada y golpeada en una fusta.

Por supuesto, mi cuello seguía pareciendo queso suizo al igual que mi nalga derecha. Pero mis planes para el día no implicaban a nadie ni si quiera a Sally así que solo tenía que preocuparme por el área sobre el cuello.

Después de una media hora con la razuradora y el maquillaje, me di un último vistazo y me dispuse a enfrentar a Adele. Y una posible reunión entre mi mama y Heath.

Seguía tratando de averiguar que restaurante podría ser el lugar perfecto para presentar a mi madre y a Heath mientras estaba en el ascensor de “Withers y jóvenes”, con un café en la mano. En el momento en que se abrió la puerta, sabía que este era otro día para Sally.

Bebí un sorbo de mi café con leche, asegurándome de que la bufanda que me había amarrado alrededor de mi cuello estuviera cubriendo mis heridas, salí por el vestíbulo hacia mi oficina. Los ojos negros de mi asistente se abrieron a medida que pasaba por su escritorio.

“¿Qué te paso?”

“Un mal virus,” dije.

“A mí me parecen paperas,” dijo ella.

“¡Sophie!” Levanta la mirada para ver a Adele atravesando el pasillo con grandes zancadas, en vuelta en un traje rojo de Vera Wang.

“¡Te ves horrible!” dijo ella, centrando sus filosos ojos en mis mejillas. Caramba, gracias. Extendió la mano para tocarme la hinchada cara. Tal vez había dejado el desván muy apresuradamente después de todo.

“En realidad me veo mucho mejor hoy.”

“Estábamos preocupados por ti,” dijo ella, dándole una mirada a Sally, cuyos labios pintados se curvaron en una sonrisa lo cual me decía que la preocupación no había sido su principal emoción.

“Solo un mal virus,” dije, “Siento haber dejado la reunión tan pronto pero la fiebre llego muy rápido y tenía miedo de desmayarme ¿Todo estuvo bien después de que me fui?”

“Todo salió bien, Sophie, muy bien,” dijo ella radiante, dándome unas palmaditas en la espalda tan fuertes que parte de mi café con leche se derramo sobre el escritorio de Sally. “Acabo de recibir la llamada ¡Llegamos a la siguiente ronda!”

Me quede sin palabras, mi café con leche seguía goteando. Incluso con mis alucinaciones, babeo, el crecimiento excesivo de vello y con los problemas de lengua, habíamos logrado pasar a la segunda ronda de entrevistas.

Adele me miró. “¿Sophie? ¿Estás bien?”

“Bien… Es solo que… ¡Es genial! ¡No puedo creerlo!”

Adele me dio otra palmada en la espalda, enviando otra lluvia de café con leche sobre el puesto de Sally. Mi asistente me lanzo una mirada desagradable y seco el reguero con un pañuelo de papel.

“El presidente pensó que tú eras realmente fuerte,” dijo Adele. ¿Podría ser porque yo era la única persona que había notado sus cuernos, me pregunte? “Si conseguimos la cuenta,” continuo Adele, “El quiere que dirijas el equipo.”

Parpadee, “¿Yo?”

“El te pidió específicamente. Tú realmente lo impresionaste,” dijo ella.

“Wow,” dije. “No tenía ni idea.”

“Te lo mereces,” dijo Adele, dándome otra palmada y regando un poco más de café sobre el escritorio de Sally. “Dejaste tu computadora y tu bebida atrás pero Sally guardo tu equipo en tú escritorio y lavo el vaso por ti.”

Mis ojos se fijaron en Sally, la cual me estaba sonriendo ¿Qué otra cosa habrá hecho mientras estaba en mi oficina? “De todos modos,” Adele continuó, “Estoy de camino a encontrarme con un cliente pero la próxima reunión está prevista para dentro de dos semanas. Hiciste un buen trabajo preparando la reunión del lunes, esto debe ser un trabajo fácil.”

“Por supuesto,” dije mecánicamente. Abrí la boca para preguntarle sobre la empresa que estaba haciendo la prueba del análisis de drogas pero antes de que pudiera decir una palabra, ella estaba hablando de nuevo.

“Me pondré al día contigo más tarde,” dijo ella, mostrándome una sonrisa que era extraña, casi maternal. Tan maternal como una mujer vestida de ropa fina de Vera Wang puede llegar a ser, de todos modos. “Buen trabajo. Si sigues así, creo que las cosas van a ir muy bien, muy bien para ti, Sophie.”

“Gracias,” dije pero ella ya estaba a mitad del pasillo, el olor a cuero y jabón seguían presentes.

Lindsey limpió los últimos derrames de café con leche con un golpe exagerado con el pañuelo, enviando una ola de olor a almizcle en mi dirección. “A propósito,” dijo ella, “Envié tu muestra el lunes.”

“¿Muestra?”

“¿Recuerdas? ¿La prueba de drogas?”

Trague saliva. Hablando del diablo. Realmente tendría que hablar con Adele de eso. Pero por el lado positivo, yo no había estado en el laboratorio cuando tomaban la prueba, si algo aparecía, siempre podría decir que ha sido contaminada o alterada. Lo cual me hizo pensar, ¿Por qué no teníamos que ir al laboratorio?

“Los resultados deberían estar listos al final de esta semana.” Dijo ella.

Vaya, casi no puedo esperar. “Bueno, tengo que ir a trabajar.” Dije indiferentemente, tome otro sorbo de café con una mano que se movió tan mal que parecía tener Parkinson. Dándole a Sally una sonrisa forzada, camine a mi oficina y cerré la puerta detrás mío.

Entonces revolví mi escritorio y abrí el cajón superior. La caja seguía estando ahí pero al menos de que hubiera vuelto a alucinar, habían desaparecido algunas bolsas de té.






Ya que no había nada que hacer con el té perdido, ¿Qué iba a hacer, salir y preguntarle a Sally si ella había tomado mis bolsas de té? Decidí obtener una ventaja inicial con las aerolíneas del Sudeste. Pero antes, llamaría a mi mama para ver si podíamos reunirnos para almorzar, aunque para ser franco, yo no estaba muy ansiosa por esto. Escuchar a mi mama era una cosa, conocerla era algo totalmente distinto.

Había decidido ir a El Sol y La Luna, un pequeño restaurante mexicano al sur de la ciudad, sería perfecto. No era muy ordinario pero tampoco muy elegante. Además, habían grandes comidas, fuertes margaritas, los cuales pensaba que podría necesitar.

Afortunada o desafortunadamente, mi mama no estaba en la tienda cuando llame. Deje un mensaje con Emily y cruce los dedos, tal vez podríamos postergar el pequeño encuentro un poco más.

Después de colgar el teléfono, empuje todos los pensamientos de novios y hombres lobos lejos de mi cabeza para centrarme en mi escritorio, tratando de decidir que podría hacer que fuera productivo. Considere hacer una llamada para acordar una cita con Patti Pendergast pero después de la reacción de Adele hacia mis mejillas, decidí esperar hasta que la hinchazón se clamara un poco más. Además, algo me decía que Patti no era la razón por la que Brewster había muerto.

Simplemente quería saber quién era.

Estaba en un callejón sin salida con respecto al asesinato, así que decidí enfocarme en el trabajo. Estaba en mitad de un caso sobre una empresa de recolección de basura y en peligro de caer en un coma inducido por el aburrimiento cuando Lindsey apareció para salvarme, usando un traje gris perla y una camiseta de seda con un escote impresionante. El amuleto de atracción plateado brillaba sobre su piel pálida y no podía dejar de pensar que si Tom estuviera aquí en este preciso momento, él probablemente estaría babeando. Tom. Dios, ¿Qué era lo que tenía él que me hacia reaccionar como un adolescente lleno de lujuria?

Lindsey se sentó frente a mí y cruzó sus largas piernas, “Wow.”

Me recosté en mi silla de cuero, “¿Qué?”

“Pensé que habías dicho que la inflamación se redujo.”

Entrecerré los ojos, “Dios, es bueno tener amigos que te apoyan.”

“Irritable, delicada.”

“¿No lo estarías tú? De todos modos, en comparación de ayer, ha bajado.” Dije.

“¿Heath ya te vio?”

“No.”

“Quiero saber cómo te van las cosas.”

“Gracias,” dije, resistiendo las ganas de sacarle la lengua.

“Oh,” añadió ella, “Por el camino, ya que estabas fuera de servicio, programe una cita para almorzar con Patti Pendergast.”

Las grandes mentes piensan igual. “¿Cómo lo lograste?”

“Le di un pequeño vistazo de lo que podría ser una línea de contribución sustancial.”

Levante una ceja. “Tú sabes, van a ver muchos políticos decepcionados cuando se enteren de que estas en quiebra.”

“Sí pero al menos vamos a saber lo que necesitamos. Por cierto, investigue un poco de ella.”

“¿Y?”

“¿Adivina que estudio?”

“¿Ciencias políticas?”

“No,” Ella se inclino hacia adelante y sonrió. “Botánica.”

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JUEGA^^